lunes, 8 de octubre de 2007

La inevitable influencia de las Nuevas Tecnologías en la Educación
Es de perogrullo, pero no tenemos más opción que repetir lo que se dice de varias formas: Estamos ante una revolución tecnológica; asistimos a una difusión planetaria de las computadoras y las telecomunicaciones. En fin, es inevitable, más allá del bien o el mal, la influencia de las Nuevas Tecnologías (NT) en la Educación. Estas NT plantean nuevos paradigmas, revolucionan el mundo de la escuela. Revolucionan el Sistema K-12 y la Enseñanza Superior.
Ante este embate de la NT en la Educación, se discuten aspectos fundamentales y de forma. Un sector importante de los educadores duda del aporte de Internet a la Educación: ("¿Para qué sirve Internet si, como nos dicen las encuestas, el 60% de los chicos menores de 22 años tienen dificultad para entender un artículo de periódico?"); se habla de deshumanización de la enseñanza, del peligro de sustituir a los profesores por los ordenadores, de las dificultades que plantea la aplicación de las NT en la educación (económicas, de formación de profesorado), de las ventajas y desventajas. Pues bien, este debate es lógico, útil, y válido, porque confío en que de él surgirán ideas y conclusiones sobre el mejor uso que podemos hacer de las NT en beneficio de la Educación.
Pero no se puede rechazar la realidad, la evolución está aquí y no se puede cerrar los ojos. Ya podemos visitar museos de ciudades de todo el mundo a través de Internet, y podemos leer libros, y hacer cursos y aprender idiomas. Podemos visitar países, ponernos en contacto con gente de otras culturas y acceder a textos y documentos sin movernos de nuestra silla. Y la realidad lo corrobora: un número cada vez mayor de universidades norteamericanas está exigiendo la alfabetización electrónica como uno de los requisitos en sus exámenes de acceso y de graduación por considerar que es un objetivo esencial preparar a los futuros profesionales para la era digital en los centros de trabajo.
Así, en mi opinión, el debate no debe centrarse en si se deben introducir o no las NT en la educación, las NT están ya en nuestro mundo y la educación es parte integrante de él. Los profesores podremos no utilizarlas, podremos negar su utilidad, pero los alumnos que tengan acceso a ellas las utilizarán sin tener en cuenta nuestra opinión, no nos pedirán permiso para buscar información acerca de nuestras asignaturas a través de la red. Por eso, el debate debemos llevarlo a un campo pragmático y positivo: qué hacer para que las NT beneficien a todos de la mejor manera posible. Qué hacer para que las NT no sirvan para aumentar el efecto San Mateo beneficiando a unos en inevitable detrimento de las más débiles.
Así, cualquiera sea nuestra posición respecto a las NT en la Educación no debemos perder de vista el efecto San Mateo. Con este nuevo paradigma informático de las redes locales, redes de área y, en definitiva la red planetaria, existe el peligro real: Que se abra aún más la brecha entre ricos y pobres. El efecto San Mateo en estado puro. El siguiente dato, si bien puede no ser exacto es preciso para apoyar este argumento: En Chile el 90% de los hogares que tienen computadoras pertenecen al sector de más altos ingresos. De modo que si el efecto San Mateo ya existía en los colegios bajo el paradigma de "buena conducta y buenas notas", este efecto aumentará la segregación con la introducción de Internet y las NT. El efecto San Mateo cambiará su enunciado: "Aquellos sectores que tengan más computadoras más tendrán, y los que poco tienen ese poco perderán". Llamemos a éste "efecto San Mateo K-12". Es un peligro, sin duda, no obstante es un efecto San Mateo de fácil detección, y existe, en teoría al menos, una forma de detenerlo. Los planes de democratización consistentes en la introducción de las NT para los sectores educacionales (por ejemplo, dotar con NT a los establecimientos del Sistema K-12), con el costo que ello involucra, tanto de infraestructura como de recursos humanos, que supondremos está salvado. A nivel nacional, en Chile, existen planes esperanzadores, pero no todo está dicho. Otro efecto San Mateo puede entrar sigilosamente por otra puerta que siempre le ha sido vedada...
Por último, un comentario positivo: si bien las NT pueden ampliar el efecto San Mateo en el sentido propuesto anteriormente, también podemos constatar que su influencia revierte el efecto en un sector importante: en la enseñanza universitaria. La mayoría de las universidades cuentan, en mayor o menor medida, con equipos informáticos que posibilitan el acceso a Internet de los alumnos. Así, los universitarios, incluso aquellos que por problemas económicos no cuentan con ordenadores en sus hogares, pueden acceder a un mundo que antes era exclusivo de las clases privilegiadas, pudiendo visitar museos y accediendo a conocimientos disponibles gratuitamente. Es en este sector donde considero que el papel del profesor universitario es fundamental: Cuanto más se inculque en los universitarios la posibilidad de utilizar las NT más amplio será el mundo que abramos para ellos y las oportunidades que tengan de encontrar trabajo.
Comentario
La noticia nos habla de las nuevas tecnologías en la educación. El autor no maneja que las nuevas tecnologías ya están en la educación le guste a quien le guste. Que no se trata de ver si las nuevas tecnologías entran o no por que ya están inmersas en el mundo educativo. Y yo creo lo mismo. No se trata de debatir si las nuevas tecnologías deben o no entrar a la educación es una cuestión que ya está presente, y lo que se debe hacer en realidad es conocerlas y manejarlas de la mejor manera posible. También se maneja que el uso de la computadora era antes para las clases únicamente altas, y que ahora la mayoría de la gente tiene acceso a fuentes de información con las que no se contaba con anterioridad, por que es un “plus” el que las nuevas tecnologías no sean necesariamente caras ( ya que se puede ir a in centro de Internet), y esto ayuda a que la educación sea mejor, con más argumentos y con mejores métodos de aprendizaje.

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